CAPÍTULO 15: DE TU AMOR (Con ayuda de IA)


CAPÍTULO 15: DE TU AMOR (Con ayuda de IA)

En Los Ángeles, California, Sebastián observa angustiado el cuerpo inerte de Arianna Lorena. A su lado, Milly sonríe con perfidia.

—¿Te pasa algo, Milly?

—No sabes cuánto deseaba hacer esto... y se siente de maravilla.

—¿Cómo que te sientes bien? ¿No ves que acabas de matar a tu amiga?

—¡Bah! ¡Amigo el ratón del queso! A mí ella nunca me cayó bien; siempre estaba llena de intrigas para dejarme mal ante mi amiga Ruth.

—Tenemos que avisar a la policía.

—¡Cállate! ¡Tú no vas a avisar a nadie! —dice Milly, frenando a Sebastián—. Primero, te tienes que deshacer del cuerpo antes de que lleguen las autoridades. Solo les diremos que está desaparecida o que sufrió un accidente. Mientras tanto, yo haré una llamada. Permiso.

Sebastián la observa estupefacto, sin poder creer la reacción de Milly.

—¿Qué te pasa? ¿Dónde quedó la muchacha dulce con la que compartí tanto tiempo?

—Esa muchacha dulce no existe. Estás frente a la verdadera Milly Lorena.

—¿Tú también te llamas Lorena?

—Así es. ¿No te gusta mi nombre?

—No, para nada. Pienso que Lorena es un nombre muy bonito.

—Bueno, ya, desházte del cuerpo de mi tocaya lo antes posible, mientras...

—Mientras qué...

—Mientras hago una llamada telefónica. Vamos. Y no te atrevas a hacer nada raro. Estamos juntos en esto. Si yo caigo, tú te caes conmigo.

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Mientras Sebastián le pone gafas oscuras al cuerpo de Arianna Lorena, cubriéndola y simulando que camina ebria, Milly hace una llamada desde su celular a su amiga Ruth. Milly finge angustia y profunda preocupación por el teléfono.

—Milly, amiga, ¿qué está pasando? —pregunta Ruth, alarmada—. Te noto muy preocupada.

—Ay, amiga... snif... estoy muy preocupada por Arianna Lorena... no aparece por ningún lado... ¿Sabes algo de Matías?

—Él debe de estar viajando en una nueva asignación del canal.

—¿No estará con esa tal Juliana, verdad?

—¡Por favor! ¡Juliana y Matías son solo buenos amigos!

—¡Bah! ¡Amigos el ratón del queso! No confíes en mujeres como esa Juliana, es una hipócrita y dos caras. Mira lo que me había mandado Arianna Lorena...

Acto seguido, Milly Lorena le envía a su WhatsApp las fotos manipuladas de Juliana y Matías.

+++

Mientras tanto, en Miami, Alex y Fátima sostienen una videoconferencia con su abuelo Tito y su primo Larry, desde Lima.

—Hola, mis nietecitas, qué milagro que se acuerdan del abuelo Tito —dice el abuelo—. ¿Cómo están?

—Hola, abuelito —responde Fátima—. Por aquí te estamos extrañando mucho.

—Primas —interviene Larry—, ¿han estado viendo los partidos de fútbol?

—Ocasionalmente —responde Alex—. Más bien, hicimos un viaje a México para encontrarnos con unos amigos que escriben foronovelas.

—¿Foro qué? ¿Qué es eso? —pregunta el abuelo Tito.

—Foronovelas —explica Fátima—. Es lo que escribía Ariel. Oigan, ¿ustedes han visto a Ariel?

—Pues, Ariel... —dice Larry—, no es por desanimarte, pero ha estado saliendo con unas actrices de la farándula. Se le veía bastante feliz.

—Me alegra que esté feliz —comenta Fátima.

—¿Todavía quieres a Ariel? —inquiere Larry.

—Pues ya no, la distancia enfrió nuestra relación. Más bien, mañana tengo el día libre y vamos a ver si aprovechamos para mirar algunos partidos. Les mandaré fotos y videos —dice Fátima.

—Espero volver a verlas pronto —agrega el abuelo Tito con ternura.

—Así será, abuelo —responde Fátima con nostalgia, observando la pantalla.

Poco después, la comunicación se interrumpe. Fátima se pone triste al extrañar a su abuelo y al resto de su familia en Lima, Perú. Alex intenta tranquilizarla y, para animarla, pone un poco de música: "No vas a hacerme el amor", interpretada por la cantante peruana Mache de 1988. La contagiosa melodía pone a bailar de inmediato a las dos primas.

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Por su parte, Patrick recibe a Aleja en su apartamento. Ambos acordaron reunirse para disfrutar de la jornada futbolística por televisión. Mientras Patrick prepara palomitas de maíz y pide una pizza, miran varios partidos en simultáneo.

—¿Por qué juegan partidos a la misma hora? —pregunta Aleja.

—Por un pacto que hicieron en el Mundial del 82 entre alemanes y austriacos... Como ya sabían el resultado de sus rivales, pactaron un marcador que los clasificara a los dos.

—Mira tú... ¿Y cómo sabes eso?

—Lo averigüé en YouTube y Google. ¿Sabías que las tarjetas rojas y amarillas se implementaron en el Mundial de México 1970?

—Interesante.

—Bueno, sigamos viendo el partido...

Ambos continúan con la jornada del día comenzando con Suiza contra Canadá (y cuando el encuentro se tornaba aburrido, cambiaban a Bosnia y Herzegovina frente a Catar). Entre partido y partido, escuchan algo de música. Suena "Besarte despacio", del cantautor chileno Pablo Herrera:

“Y besarte despacio, tan despacio / Que no tenga miedo a caer / Y besarte despacio, tan despacio / Que no tenga miedo, miedo a caer...”

—¡Chuta, hace años que no escuchaba esa canción! —exclama Aleja.

—¿Te gusta? La encontré en YouTube.

—¡Me encanta! ¡Siempre viví enamorada de este cantante! ¡Es mi favorito!

—Pues me alegra mucho que te guste.

Patrick aproxima sus labios para besarla, pero en ese preciso instante Aleja reacciona:

—¡Uy, va a empezar el partido! ¿Cuál vemos: Brasil vs. Escocia o Marruecos vs. Haití?—exclama Aleja.

—Veamos un rato el de Haití. Quiero ver qué hacen los haitianos.

—Yo también. Creo que no habrá sorpresas sobre quién ganará el de Brasil vs. Escocia, ¿verdad?

Los dos siguen atentos las acciones entre Marruecos y Haití. Animaban a Haití por ser el equipo más débil y celebraron sus goles con emoción. Aunque Marruecos demostró su superioridad y venció a los caribeños, ambos quedaron satisfechos con el desempeño de los haitianos, que lo dieron todo en la cancha.

—¿Qué partido toca ahora?—pregunta Aleja.

—Juegan Chequia vs. México y, a la misma hora, Sudáfrica contra Corea del Sur.

—Veamos el de México. Los mexicanos juegan bien.

Patrick y Aleja disfrutan de la Copa Mundial, cada vez más enamorados.

+++

Al día siguiente, en las calles de Miami, Maleani se cruza con Maylin, quien viste una minifalda y un atrevido escote. El hombre traga saliva y examina a la bella joven con desmedido deseo.

—Hola, guapa. Qué linda estás.

—¡Déjame en paz!

—Tú y yo la pasamos muy bien esa noche, ¿verdad?

—¡¡¡No me acuerdo de ninguna noche!!!

—Espera —dice el hombre, sujetándola—. Tú no te vas de aquí; quiero que me hagas un favor.

—¿Qué favor quieres?

—Quiero que me des un besito.

Maleani frunce los labios y ella, llena de rabia, le propina una sonora bofetada. Furioso, el hombre la agarra de la ropa y la fuerza a besarlo en pleno espacio público, hasta que en ese momento aparece Desirée, la chef, en defensa de Maylin.

—¡Déjala en paz, Maleani! —exclama Desirée, apartando a la joven de sus garras.

—¿Y tú qué vas a hacer? Uy, qué miedo, mira cómo tiemblo, ¡jajajaja! —se burla Maleani.

—¡Te repito que la dejes en paz o si no...!

—¿O si no qué, ah? —desafía Maleani—. ¡Tú no puedes hacer nada! ¡O si no le revelo a todo el mundo que eres una de las Pantoja!

Maylin reacciona totalmente sorprendida.

—¿Por qué dices que soy una Pantoja? —interviene Desirée.

—¡Niégalo! ¿Acaso vas a negar que viajaron hasta México porque aquí en Estados Unidos su reputación quedó por los suelos por el asesinato? —suelta Maleani.

—¡Las Pantoja son incapaces de matar a alguien! —exclama Desirée.

—Ah, ¿sí? —se burla Maleani—. ¿Y cómo sabes eso? ¡Porque tú eres una Pantoja! ¡Jajajajajaja!

Maleani se aleja riendo entre dientes.

—¿Estás bien? —pregunta Desirée—. Tenemos que denunciar a ese hombre.

—Déjalo, estoy bien —responde Maylin—. Oye... ¿por qué dijo que eres una Pantoja? ¿Lo eres?

—No sé de qué habla. Mi nombre es Desirée y trabajo como chef en Mojito's Place.

—Mucho gusto. Yo soy Maylin.

Ambas estrechan sus manos.

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Por otro lado, la rivalidad entre Paola y Giselda se intensifica tras la tensa escena en la heladería. Jorge Patricio intenta mantener a su hermana alejada del peligro que representa el clan «las Pantoja», pero las noticias virales y los rumores continúan acechándolos.

—Por favor, hermanito, no hay nada que temer —dice Giselda con despreocupación—. Esas mujeres ni siquiera saben quiénes somos nosotros.

—¡Hermana, estás jugando con fuego! —le reclama Jorge Patricio, alterado—. Y para colmo, te metes en esa absurda rivalidad con tu amiga por ese odontólogo...

—¡Bah! ¡Yo lo vi primero! ¡Ella fue la que se metió en medio! —protesta Giselda, alzando la voz—. ¡Yo solo estaba defendiendo lo que es mío!

—¿Tuyo? ¿O de las Pantoja si se enteran de quiénes somos? —insiste Jorge Patricio, bajando la voz con temor—. Si nos descubren, no habrá heladería ni odontólogo que nos salve...

En ese preciso momento, el timbre suena con insistencia, haciendo que Jorge Patricio se ponga alerta. Giselda se acerca a la puerta y pregunta quién es.

Al abrir, se encuentra con Felipe, quien la recibe con un enorme y elegante ramo de rosas rojas.

—Para la paciente más hermosa y rebelde de mi consultorio —dice Felipe con una sonrisa sugerente.

—¿Felipe? ¡Qué sorpresa! —responde Giselda, sonriendo coqueta mientras recibe las flores y lo invita a pasar.

—Espero no interrumpir —comenta el odontólogo, echando un vistazo inquisidor al interior—. Aunque noto cierto ambiente tenso aquí...

—Para nada, doctor —interviene Jorge Patricio, clavándole una mirada fría y desconfiada—. Solo le recordaba a mi hermana que en esta ciudad hay visitas que pueden resultar... bastante peligrosas.

Giselda disimula con una risita nerviosa y toma a Felipe del brazo, ignorando la advertencia de su hermano.

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Días después, Jorge Emilio acude a su cita romántica con Pelayo en South Beach. Juliana los acompaña unos minutos antes de dejarlos a solas.

—Oye, Jorge Emilio —dice Pelayo—, ¿has estado viendo los partidos?

—La verdad, no me gusta el fútbol ni para ver macizos en shorts —responde Jorge Emilio.

—Qué lástima, porque conseguí entradas para ver algunos partidos en el estadio.

—Bueno, en ese caso puedo hacer una excepción, ¿no?

En ese instante hace su aparición Inés Lorena, quien reconoce de inmediato a Pelayo.

—Joder, Pelayo, ¿qué haces aquí? —exclama Inés Lorena.

—¡Inés Lorena! ¡Qué sorpresa! —responde Pelayo, levantándose para saludarla con un beso en la boca—. Dime, ¿qué haces en Miami?

Jorge Emilio se siente totalmente desplazado al ver cómo el guapo de la heladería contempla acaramelado a Inés Lorena.

—Pues estoy grabando una telenovela aquí en Miami —cuenta Inés Lorena—. Y me acaban de dar el protagónico en una próxima producción de Patofox, ¿puedes creerlo?

—¡Qué bien, me alegro mucho por ti! —expresa Pelayo con admiración.

—¡Ejem! —interrumpe Jorge Emilio—. Perdón, pero el guapo viene conmigo. Yo soy su cita.

—¿Tu cita? —pregunta Inés Lorena, confundida.

—Ejem —dice Pelayo, ignorando a Jorge Emilio—. ¿Nos vamos?

—Oye, guapo —reclama Jorge Emilio—, ¿y quién va a pagar la cuenta?

—Págala tú —responde Pelayo fríamente—. Permiso.

Pelayo se retira del restaurante del brazo de Inés Lorena, dejando a Jorge Emilio lamentándose por el plantón en su cita soñada. 

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En ese mismo instante, Juliana regresa al restaurante y encuentra a Jorge Emilio lamentándose a solas en la mesa.

—Jorge Emilio, ¿qué pasó con tu cita? —exclama Juliana, sorprendida.

—Ay, Juli, ¿puedes creerlo? La estaba pasando de lo lindo con el chico más guapo y macizo que he visto en mi vida cuando, de pronto, aparece de la nada una zorra por ahí ¡y se lo lleva afuera! Justo cuando al fin tengo una cita con el hombre de mis sueños... viene otra y se lo lleva a otro lado. ¡Nunca he sido tan desafortunado en el amor!

—Ya, ya, tranquilo... —lo reconforta Juliana, dándole un abrazo comprensivo.

—¡Y para colmo me deja solo con la cuenta!

—No te preocupes, yo te ayudo a pagarla.

—Está bien. Además, no me gusta desperdiciar la comida... ¿Me acompañas a cenar, amiga mía?

—¡Encantada!

Así, Juliana y Jorge Emilio deciden disfrutar de la cena juntos, consolidando la leal amistad que los une.

+++ 

Sin embargo, ya en la calle, Inés Lorena y Pelayo son interceptados por una furiosa Sara Elcy, quien la encara por despojarla del papel principal de la telenovela.

—No sé de qué hablas, ¡yo me gané ese personaje en el casting! —se defiende Inés Lorena.

—¡Ese personaje era para mí y tú me lo quitaste! —grita Sara Elcy.

—Por favor, chicas, no peleen —interviene Pelayo—. Dos mujeres tan hermosas no deberían disputarse de esa manera. Todo tiene solución.

Inés Lorena decide hacerle caso a Pelayo y retirarse. Por su parte, Sara Elcy comienza a planear su venganza y un boicot contra Inés Lorena por haberle arrebatado el estelar en Lorena del Llano.

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En otro punto de la ciudad, Alex realiza una videoconferencia con el escritor Marco Samuel para ultimar los detalles del encuentro de autores. 

Además de Maricela Diane, se confirman asistencias desde Chile: Eduardo Ovando y el popular Pato, al igual que Fabiola Rivas y Maryfaby desde Miami. Francine y Ainhoa Odriozola también se suman, tras viajar a Estados Unidos para presenciar los partidos de la selección española en el Mundial. Asimismo, confirma Acka desde Serbia (pese a sus compromisos políticos en su país) y Luciana Santoro desde Argentina, convencida por unas amigas para apoyar a la selección albiceleste. Sin embargo, un nuevo nombre se suma a la lista: Ariel Cervantes, el ex de Fátima.

Fátima se altera de inmediato al enterarse de la noticia.

—Oye, prima —reclama Fátima—, ¿por qué invitaste a Ariel?

—Yo no lo invité, prima —se justifica Alex—. Se apuntó solo apenas se enteró de la reunión, créeme. Dime... ¿no te gusta que venga?

—Es que Ariel no es foronovelista... él es escritor.

—Lo has dicho muchas veces. ¿No será que todavía sientes algo por Ariel Cervantes?

Fátima guarda silencio. Sabe que, muy en el fondo, su corazón no ha olvidado al escritor.

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Poco después, Alex y Fátima salen del apartamento y se dirigen a Mojito's Place, donde escuchan a Olivia interpretando el tema "Sábado Noche". La presentación despierta la fascinación de Cote, quien suspira embelesado ante el carisma y la belleza de Olivia sobre el escenario:

“Al sábado noche, una vuelta en tu coche / Las luces bajadas, y aún no puedo olvidar...”

En ese instante, Fátima se cruza con Cristina, la cantante.

—Oye, ¿tú no eres Fátima Traverso, la actriz de telenovelas? —pregunta Cristina.

—Sí, soy yo —responde Fátima.

—¿Has visto el programa de Maleani en YouTube? Anda diciendo que hay fuertes tensiones en los estudios de grabación, además de serias diferencias entre el guionista y los productores.

—¡Eso es totalmente mentira! ¡Todo está marchando bien en los estudios!

—Pues cuando el río suena, piedras trae... y Maleani suele ser muy acertado con sus chismes.

—¿Acaso no tienes nada mejor que hacer? ¿Dónde está tu novio? —cuestiona Fátima para cambiar de tema.

—¿Cuál novio? —pregunta Cristina, extrañada.

Cristina desvía la mirada hacia Cote y lo descubre sumamente acaramelado, contemplando a Olivia mientras ella le dedica movimientos coquetos y sensuales desde la tarima. Furiosa, Cristina le arma de inmediato una escena de celos por estar admirando a otra mujer. Cote intenta calmarla con rapidez:

—Discúlpame, Cristinita —dice Cote, en tono conciliador y coqueto—. Es que me fascina esa canción en la voz de Olivia... pero mi cantante favorita siempre serás tú.

Cristina le guiña un ojo, convencida, y se funden en un apasionado beso. Mientras tanto, Olivia continúa interpretando "Sábado Noche", una melodía que retrata a la perfección el espíritu de esa velada para los personajes: Juliana y su entrañable amigo Jorge Emilio, Inés Lorena y Pelayo, Patrick y Aleja, Cote disputado entre Cristina y Olivia, y Felipe en medio de la rivalidad entre Giselda y Paola.

“Sábado noche, una vuelta en tu coche / Las luces bajadas, y aún no puedo olvidar / Las ganas y el roce de tus labios de golpe / La música suena y yo queriendo estallar...”

+++

Mientras Matías cumple con su labor periodística, el plan maquiavélico de Milly rinde sus primeros frutos: la filtración de las fotografías manipuladas desata una acalorada confrontación telefónica entre Ruth y Matías, dejando a la inocente Juliana en el centro de la discordia.

CONTINUARÁ...

-¿Qué pasará con Ruth y Matías? ¿Cancelarán la boda?

-¿Por qué Pelayo ignoró a Jorge Emilio cuando se encontró con Inés Lorena?

-¿Por qué Aleja no quiso besar a Patrick?

***La canción elegida es "Sábado Noche", interpretada por Olivia Bay:

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